CMI Capital y Pradera Chimaltenango organizaron recientemente un evento de reforestación como parte del programa Sembrando Huella, liderado por el Instituto Nacional de Bosques (INAB). La iniciativa reunió a más de 100 voluntarios, entre ellos empleados de CMI Capital, socios comerciales de Pradera, aliados estratégicos y representantes del INAB. Juntos, plantaron más de 1,400 pinos y cipreses en el Bosque Protector de Chimaltenango.
Según los organizadores, estas especies arbóreas fueron seleccionadas por su papel en la restauración de ecosistemas, la captura de dióxido de carbono y la protección de las zonas de recarga hídrica. El evento busca generar impactos ambientales positivos a largo plazo.
Para Pradera, la sostenibilidad implica una profunda transformación en nuestra forma de operar: implementar acciones concretas que contribuyan al desarrollo sostenible e inspiren a más personas a participar en la conservación de los recursos naturales. Cada árbol plantado refleja este compromiso de regenerar el medio ambiente y construir un futuro más verde para las familias guatemaltecas, afirmaron representantes de Pradera.
CMI Capital enfatizó su compromiso más amplio con inversiones de impacto que generen valor económico, social y ambiental. «En CMI Capital nos impulsa un propósito claro: promover inversiones de impacto que generen valor económico, social y ambiental. La reforestación de Chimaltenango es un paso más en nuestra hoja de ruta hacia 2030, que incluye objetivos ambiciosos como la reducción del 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero, la gestión circular de residuos y la eficiencia hídrica en todos nuestros proyectos», declaró CMI Capital.
La actividad se alinea con la estrategia de sostenibilidad continua de CMI Capital orientada a lograr reducciones significativas en las emisiones y mejorar la gestión de recursos en todas sus operaciones.



