El Tribunal Constitucional confirmó el 7 de abril la decisión del gobierno de proceder con la retirada gradual del fipronil del país. Esto se produce tras un decreto emitido previamente por el Poder Ejecutivo, basado en evidencia científica sobre los efectos negativos de este compuesto químico.
El fallo judicial obliga a eliminar gradualmente el fipronil, una sustancia identificada como perjudicial para las abejas, la biodiversidad, los ecosistemas y la salud humana. Las autoridades afirmaron no estar sorprendidas por la decisión del tribunal, ya que coincide con acciones gubernamentales previas destinadas a proteger tanto el medio ambiente como la salud pública.
Según las autoridades, el decreto permite una transición responsable y con apoyo técnico que reduce gradualmente el uso de fipronil. Este enfoque busca proteger el medio ambiente y evitar impactos bruscos en las actividades productivas.
Esta medida se describe como parte de un esfuerzo nacional para proteger a los polinizadores, considerados esenciales para la producción de alimentos, la biodiversidad y el bienestar de las generaciones futuras. Proteger a los polinizadores también se considera crucial para mantener la calidad de los alimentos, la seguridad del agua y unas condiciones de vida saludables para las personas.
Con esta medida, las autoridades afirman que Costa Rica está avanzando con firmeza a favor de la protección del medio ambiente.

