El Ministerio de Salud ha anunciado que mantiene un control sanitario continuo en las fiestas populares que se celebran en Zapote, Curridabat y Belén de Heredia. El objetivo de este control es proteger la salud pública y garantizar la seguridad de estos eventos.
Inspecciones recientes incluyeron muestreos de alimentos, que identificaron la presencia de coliformes y bacterias E. coli en dos establecimientos de alimentos del recinto ferial de Belén. Además, se encontró Staphylococcus aureus en cuatro puestos de comida durante inspecciones en los recintos feriales de Zapote y Curridabat. Estas bacterias indican contaminación en los productos alimenticios.
Las autoridades sanitarias emitieron inmediatamente órdenes que exigían medidas correctivas, como limpieza, desinfección y mejoras en las prácticas de higiene. Tras confirmar el cumplimiento de estas medidas en inspecciones de seguimiento, se permitió que los establecimientos afectados continuaran sus operaciones y se realizaron nuevos muestreos de alimentos previamente contaminados.
Además de abordar los problemas de seguridad alimentaria, los funcionarios confiscaron tres permisos de manipulación de alimentos falsificados y uno vencido. Los responsables fueron destituidos de sus funciones sin demora.
Las inspecciones también abarcaron el estado general de los redondeles. Según las autoridades, todos los extintores estaban actualizados y debidamente etiquetados; las rampas de acceso cumplían con los requisitos para personas con discapacidad; las gradas, los sistemas de gestión de residuos, las cabinas, los baños, los lavabos y la señalización se encontraban en buen estado.
El Ministerio de Salud reitera su compromiso de acompañar, prevenir y corregir con prontitud cualquier situación que represente un riesgo para la salud pública. Estas acciones forman parte de un esfuerzo continuo para que la población pueda disfrutar de las festividades populares de forma segura, responsable y pacífica, declaró el Ministerio.


