Óscar Ramírez, entrenador del Alajuelense, habló sobre el mal comienzo del equipo en el Torneo Clausura 2026 tras un reciente partido contra el Cartaginés. El equipo solo ha sumado dos puntos de nueve posibles, mientras que sus rivales, el Cartaginés y el Herediano, ya suman nueve puntos cada uno en la cima de la clasificación.
Ramírez expresó que no está preocupado sino concentrado en atender los problemas que enfrenta su plantel. "Inquieto no; ocupado es la palabra. Nosotros hemos planeado cosas, pero nos ha costado darle forma a los muchachos. Entonces queremos refrescar el momento, trabajar en cancha lo táctico. Quiero que juguemos más a la segura para poder puntuar, porque lo problemático es que los partidos avanzan. Lo que me preocupa es llegar a un momento en el que deba acelerar para buscar la clasificación", dijo.
Cuando se le preguntó sobre el rendimiento del equipo en comparación con el final de la temporada pasada, Ramírez señaló un tiempo de recuperación limitado y una caída normal en la forma después de un calendario intenso: "No sé si usted es atleta, pero uno corre una maratón y tiene una preparación. Tenemos una descompensación que es normal, común. El tiempo de recuperación para volver a estar bien es limitado, por lo que es normal que perdamos rendimiento. Ahora no tenemos tiempo para entrenar, porque toca recuperar al equipo para ir a jugar contra San Carlos. Acá hemos un rival que nos complica. Vuelvo a decir que la situación es para jugar a la segura;
Añadió: “Ahora queremos afinar; quiero quedar un poco callado y ocuparme”.
Con respecto a los esfuerzos para mejorar el desempeño en medio de una programación apretada, Ramírez señaló: "No tenemos espacio para trabajar, solo es competir, competir. A Alajuelense le tocó jugar cada tres días; otros equipos lograron tener cinco días para trabajar y otros cuatro, pero nosotros no tenemos ese espacio. No hay tiempo para trabajar: no puedo hacer físico, no puedo hacer táctico. No tengo espacio; tengo que seguir así hasta que termine esta racha de los primeros cinco partidos".
El técnico reconoció sentir presión por la falta de tiempo disponible para hacer los ajustes necesarios antes de los próximos partidos.

