Según documentos citados por TMZ el 12 de marzo, la familia de Selena Quintanilla presentó una demanda contra la cadena de moda Shein por supuestamente utilizar la imagen de la fallecida cantante sin permiso.
El caso pone de relieve la preocupación constante por la protección de la imagen de las celebridades y los derechos de propiedad intelectual en la industria de la moda rápida. La demanda fue interpuesta por Suzette Quintanilla, hermana de Selena y representante de Q-Productions, quien alega que Shein vendió ropa y accesorios con la imagen de Selena sin obtener la licencia ni la aprobación de sus herederos.
Según la demanda, Q-Productions gestiona todos los derechos relacionados con el nombre, la marca y la imagen de Selena. La familia afirma que cualquier uso comercial debe ser autorizado por ellos. Antes de emprender acciones legales, los Quintanilla enviaron una carta de cese y desistimiento a Shein alrededor de agosto de 2025 exigiendo la eliminación inmediata de los artículos con la imagen de Selena de su catálogo en línea. La demanda alega que Shein ignoró esta solicitud y continuó vendiendo la mercancía.
La demanda busca no solo detener la venta de estos productos, sino también recuperar las ganancias obtenidas y obtener una indemnización por daños y perjuicios. Para la familia Quintanilla, el asunto va más allá de lo económico; se presenta como un esfuerzo por defender el legado de Selena como ícono cultural casi tres décadas después de su muerte.
Este caso se suma a los debates más amplios sobre la responsabilidad en las plataformas de moda rápida, que ya han sido criticadas por copiar diseños y por la falta de transparencia en sus prácticas comerciales. Hasta el momento, Shein no ha emitido ninguna respuesta pública sobre la demanda.
El resultado podría influir en cómo los minoristas digitales gestionen en el futuro los problemas de propiedad intelectual relacionados con figuras públicas conocidas.


