La segunda fertilización en los cafetales no solo contribuye a mejorar el rendimiento del cultivo, sino que también juega un papel importante en la prevención de enfermedades como la antracnosis. Esta enfermedad, causada por el hongo Colletotrichum spp., afecta diferentes partes de la planta, incluyendo hojas, ramas, flores y frutos, lo que puede debilitar gravemente al cafeto.
Según CoopeTarrazú, una planta bien nutrida desarrolla tejidos más resistentes. Nutrientes como calcio, potasio y magnesio ayudan a fortalecer las paredes celulares de la planta y dificultan la entrada del hongo. Además, elementos como fósforo y zinc activan mecanismos de defensa natural que permiten resistir el avance de la enfermedad.
El estrés vegetal derivado de deficiencias nutricionales puede favorecer la aparición de enfermedades. La aplicación oportuna de una segunda fertilización balanceada ayuda a reducir este estrés y fortalece el sistema inmune del cafeto, creando condiciones menos favorables para los patógenos.
La prevención inicia con prácticas adecuadas como aplicar la segunda fertilización entre 60 y 90 días después de la primera, utilizar una fórmula apropiada y mantener un manejo integral del cafetal. Estas acciones no solo protegen las plantas sino que también pueden disminuir los costos relacionados con tratamientos químicos.
“Desde CoopeTarrazú, reforzamos el compromiso de acompañar a nuestros productores con asistencia técnica y recomendaciones oportunas para lograr cafetales más fuertes y sanos”, señalaron desde la organización.



